Talca, ha sido golpeada duramente por la naturaleza. Nosotras nos hemos preocupado de tomar contacto y
conocer la situación de todas y cada una de las mujeres de las organizaciones de la región del Maule. Queremos agradecer su preocupación por la situación que estamos viviendo y su solidaridad.
Existe en todas nosotras una sensación generalizada de miedo, ya que las réplicas siguen; los ánimos se
encuentran alterados y cada una busca en lo personal la mejor forma de enfrentar el trauma propio de una situación como esta.
En nuestra ciudad la magnitud del terremoto se evidencia en el grado de destrucción de las casa de adobe, mayormente construidas en el tiempo de la colonia. Gran parte del centro de nuestra ciudad, el sector sur oriente, el
sector norte y poniente tenía este tipo de construcción. La sede del Centro Social Quidell no estuvo ausente en este episodio: fue totalmente destruido. Pero esto no ha sido impedimento para seguir en la lucha, y nuestro
trabajo sigue con más énfasis, sobre todo realizando un diagnóstico de los daños de las casa de las mujeres y de
sus sedes.
Tenemos compañeras sin casa a nivel regional en San Rafael, Cumpeo, San Clemente, Constitución, Curepto, Maule, Aurora, Talca, donde hay organizaciones de mujeres articuladas. Nos embarga una terrible incertidumbre y nos sentimos abrumadas por la desesperación de las mujeres y la muerte de algunos familiares. En estos momentos estamos trabajando para realizar apoyo psicológico, con alumnos/as de la Universidad Católica del Maule.
Fue una emoción generalizada el jueves 11 de marzo cuando llegaron las mujeres de Santiago en caravana con
la ayuda. Nos sentimos apoyadas y llenas de energía para continuar.
Desde la distancia, un abrazo afectuoso fraternal a cada una de ustedes que hizo posible esta gran ayuda que fue entregada a las mujeres de las comunas nombradas anteriormente.
Benedicta Aravena Carrasco
Educadora popular
Encargada de Proyectos Sociales y Comunicaciones
Centro Social Quidell
Apoyo a Mujeres que viven Violencias